Moisés Denilo
Moisés Denilo, 22 años. Mientras sus compañeros soñaban con ser futbolistas o médicos, él quería ser payaso de circo. Nunca fue muy buen estudiante pero fuera de horario escolar buscaba lo que de verdad quería hacer: teatro y baile.
Probó diseño gráfico, pero fue ahí donde entendió que su verdadera vocación era la interpretación. Estudió artes escénicas y se formó en actuación donde también aprendió nociones de canto, movimiento y lucha escénica. Al terminar, se mudó a Madrid con una mano delante y otra detrás, y con los ahorros de haber trabajado tres años como camarero. Buscaba asomar el hocico en el mundo que siempre lo hizo soñar. Se cruzó con este proyecto casi por casualidad, audicionó… y terminó formando parte del elenco.